La comunidad china de Sunset Park enfrenta desafíos dobles: robos de SNAP y recortes en los beneficios

Jie E.

La comunidad china de Sunset Park enfrenta desafíos dobles: robos de SNAP y recortes en los beneficios
Representantes del DSS y del NYPD ofrecieron recientemente un taller en la comunidad china de Sunset Park sobre la prevención de robos de SNAP. Foto por Jie E.

En Sunset Park, los reportes de robo o clonación de los beneficios del programa de cupones de alimentos (SNAP) han continuado en los últimos años. Desde que el gobierno federal puso fin al programa de reembolsos por beneficios robados, muchas familias afectadas no tienen manera de recuperar los fondos perdidos. Al mismo tiempo, las nuevas reglas federales que endurecen los requisitos de elegibilidad podrían dejar fuera a aún más personas. Algunos residentes ya han renunciado a solicitar la ayuda, frustrados por los procedimientos cada vez más complicados.

El robo de SNAP sigue siendo generalizado

En un taller reciente en Sunset Park sobre la prevención de robos de SNAP, la comisionada del Departamento de Servicios Sociales (DSS), Jessie Leung, explicó que los delincuentes suelen instalar dispositivos de clonación en las máquinas de cobro para capturar los datos de las tarjetas EBT, clonarlas o retirar fondos de manera remota. “Como las tarjetas de beneficios no tienen chip de protección, los criminales pueden acceder directamente al dinero mensual de los usuarios”, señaló. Los estafadores también se hacen pasar por empleados del gobierno o de agencias públicas mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto o correos electrónicos para engañar a las víctimas y obtener su información personal.

Nicole Huang, presidenta de la organización sin fines de lucro New York Mutual Aid, que ha ayudado a innumerables víctimas a presentar reclamaciones, dijo que los robos de tarjetas SNAP han afectado repetidamente al vecindario desde 2022, con picos de incidentes a intervalos regulares. La última ola se produjo en julio, cuando la organización atendió 187 casos. Añadió que no se puede descartar una posible filtración de datos de las agencias correspondientes. “De lo contrario, es difícil explicar cómo, en solo 30 a 60 minutos después de depositarse los fondos durante la noche, los criminales los retiran por completo. El gobierno sigue metiendo dinero, pero termina en los bolsillos de los ladrones”, dijo Huang. “Hay que resolver el problema de raíz.”

Las herramientas de prevención se quedan cortas

Desde que el gobierno federal eliminó el reembolso por beneficios robados, la prevención es prácticamente la única opción para los beneficiarios. La única medida oficial recomendada es la aplicación móvil ebtEDGE, que permite congelar la tarjeta cuando no se usa y descongelarla justo antes de pagar, lo que reduce significativamente el riesgo de transacciones no autorizadas.

Pero Huang señaló que muchos adultos mayores de la comunidad china no dominan el inglés ni saben usar teléfonos inteligentes. “Algunas personas presionan los botones equivocados y borran la tarjeta sin querer, por lo que deben solicitar una nueva en la oficina principal de SNAP, un proceso muy complicado”, dijo Huang.

También criticó la falta de coordinación entre las agencias policiales: “Con frecuencia se pasan la responsabilidad de un lado a otro. En todos estos años, solo he oído de un caso en el que alguien logró obtener un informe policial, y fue en Long Island.”

Aun así, Huang cree que recopilar datos clave de las víctimas puede ayudar a identificar tendencias y apoyar futuras investigaciones. “Por ejemplo, antes los robos ocurrían principalmente fuera del estado, pero ahora los vemos en el Bronx”, explicó, animando a las víctimas a denunciar los casos ante las agencias federales para mejorar el sistema.

Reglas más estrictas, menos solicitantes

Según recientes anuncios federales, a partir del 3 de noviembre los solicitantes del programa SNAP deberán demostrar que tienen un empleo estable o que participan en un programa de capacitación laboral. Bajo la “One Big Beautiful Bill Act”, algunos no ciudadanos con estatus legal también perderán la elegibilidad. El estado de Nueva York ha estimado que hasta 300 000 residentes de la ciudad podrían quedarse sin asistencia alimentaria una vez que la norma entre en vigor.

Huang afirmó que muchos residentes ya se han enfrentado este año a requisitos de verificación más estrictos. “Les piden acudir a entrevistas presenciales y responder a tantas preguntas que algunos se rinden; dicen que es demasiado problema o tienen miedo de solicitarla”, comentó. “Es especialmente difícil para las personas de 55 a 65 años que tienen discapacidades o no pueden encontrar trabajo. Son quienes más me preocupan.”