Xochitl Gonzalez reflexiona sobre sus raíces en Sunset Park

El lunes 4 de mayo, una multitud se reunió en Greenlight Bookstore para escuchar a Xochitl Gonzalez en conversación con Jacqueline Woodson sobre su nuevo libro, Last Night in Brooklyn. La esperada novela explora temas como la gentrificación, la riqueza y la identidad cultural. Gonzalez, autora superventas del New York Times y finalista del Premio Pulitzer, es una maestra en incorporar sus propias experiencias de vida en sus libros. En una entrevista exclusiva con el Sunset Post, Gonzalez habla de su primera novela, Olga Dies Dreaming, que está influenciada por sus vivencias en Sunset Park.
“Simplemente creo que es el parque más hermoso de la ciudad”, reflexiona Gonzalez; de niña pasaba las tardes en la Quinta Avenida, en Sunset Pool y en la cima de la colina de Sunset Park.
“Crecí frente a una bolera, y no había nada cerca. Era como, fábricas, suministros de plomería y compañías de saneamiento”, explica Gonzalez, al describir el área alrededor de la casa de sus abuelos en la Calle 60. “En general, hacíamos todo en Sunset Park. Ahí era donde uno iba. Ahí estaba mi familia”.
En Olga Dies Dreaming, la familia de Olga Acevedo se reúne en la casa de sus abuelos para preparar recuerdos para la boda de su prima. Los familiares se reparten por la casa, decorando botellas de champaña con pedrería, colocando pegatinas sobre sus etiquetas y amarrando lazos de tul alrededor del cuello de las botellas.
“Un apartamento viejo de Sunset Park tenía comedor. Podías hacer ahí la fiesta de cumpleaños de tus hijos, o como una fiesta familiar, y la gente lo hacía”. Los hogares son lugares de reunión, y los espacios de reunión construyen comunidad. El nuevo desarrollo puede afectar quién se muda a un vecindario, y entonces cambia la cultura de una zona. Gonzalez vio que eso ocurrió en Fort Greene.
“Muchas de las construcciones nuevas eliminan ese espacio común para recibir gente; se asume que vas a ser como, una pareja sin hijos... no presupone que vas a vivir cerca de familiares o amigos, ni que vas a querer invitar gente a tu casa”, lamenta Gonzalez. “Estas son las cosas que cambian un vecindario”. Pero para su alegría y alivio, Sunset Park mantiene su identidad.
“Creo que ha hecho un muy buen trabajo al tener maravillosos defensores comunitarios que han luchado por cosas como los carriles para bicicletas, que han hecho alianzas público-privadas como la Biblioteca de Sunset Park... cuando voy de visita, todavía se siente como el mismo lugar”.
Gonzalez recuerda las misas de Navidad, las celebraciones del Día de Muertos y, en general, las fuertes comunidades católicas en el área, otro tema que aparece en Olga Dies Dreaming. Olga crea un vínculo con su abuelita, su abuela, a través del catecismo. Aunque su padre, alejado de la fe, le niega el sacramento de la Sagrada Comunión, después de la muerte de su abuelita ella vuelve a su banco favorito en la iglesia en busca del consuelo familiar de ese espacio. “La hija de mi amiga acaba de tener su quinceañera en el sótano de la iglesia — quiero decir, la gente todavía puede costear hacer un quince”, dice Gonzalez. “Creo que todavía hay una accesibilidad a las costumbres que en otras partes de Brooklyn la gente ya no puede pagar”.
La gentrificación es un tema central en gran parte del trabajo de Gonzalez. La vivienda es solo uno de los elementos afectados cuando un vecindario se gentrifica. La educación es otro.
“Los niños no deberían tener que saber en la secundaria qué quieren enfocar por el resto de sus vidas. Es ridículo. No solo es ridículo, es intensamente clasista”, explica Gonzalez. Su antigua escuela secundaria ahora espera que los aspirantes soliciten ingreso a áreas de estudio específicas, en lugar de explorar sus pasiones una vez que llegan, como hizo Gonzalez. “No es solo que te obliga a saber qué quieres hacer, sino que depende de que tengas padres con los medios y el tiempo para exponerte a esas otras cosas, y me parece horrible ese sesgo”.
Ella no inició su carrera como escritora hasta los 40 años, y quiere que los jóvenes artistas tengan la misma libertad para descubrirse a sí mismos. “No necesitas ganar dinero haciendo algo para ser eso. Puedes tener un trabajo y estar escribiendo, y eso es totalmente válido, sigues siendo escritor. De hecho, el tiempo que pases trabajando va a hacer que lo que escribas sea más interesante”.
Xochitl Gonzalez siguió su propio consejo. Actualmente está trabajando en Need Blind, una memoria sobre la clase social, pero hasta que se publique a principios de 2027, los lectores pueden encontrar sus libros existentes en Bookshop, y sus reportajes y comentarios en The Atlantic.