Planta nativa combate a la artemisa invasora para recuperar Bush Terminal Park

Robin Kilmer

Planta nativa combate a la artemisa invasora para recuperar Bush Terminal Park
Hemp dogbane creciendo de forma silvestre en Bush Terminal Park. (Foto de Robin Kilmer)

Un día, en pleno verano, podrías percibir un fuerte aroma a miel y jazmín mientras caminas por el barrio. Si no ves ni miel ni jazmín, pero te encuentras frente a un lote cercado, mirando un mar de plantas con hojas estrechas verde oscuro, tallos con tono vino que te superan las rodillas y rematados por racimos de flores blancas demasiado delicadas para la decadencia urbana que las rodea, quizá hayas encontrado hemp dogbane, o Apocynum cannabinum. Ríndele un saludo, aunque podría matarte.

El nombre “dogbane” no alcanza a describir el poder destructivo de esta planta. Es un azote para cualquier ser con latido. Pertenece a la misma familia que el algodoncillo (milkweed), pero a diferencia de éste, hemp dogbane es demasiado tóxica para criar a futuras generaciones de mariposa monarca.

Las hojas y los tallos de ambas plantas rezuman una savia blanca venenosa, llena de glucósidos cardíacos que pueden provocar paro cardíaco. La mariposa monarca es solo uno de los insectos que han evolucionado para usar la toxicidad del algodoncillo a su favor; al ingerir la savia también se vuelven venenosas para los depredadores. Hemp dogbane es demasiado tóxica incluso para insectos que han evolucionado para consumir veneno todo el día.

La mariposa monarca es el insecto más famoso que depende del algodoncillo, pero el más ubicuo es el invasor pulgón del adelfo. Parecen pequeñas cuentas naranjas y podrían ser bonitas, salvo porque infestan el algodoncillo y luego defecan sobre sus hojas, volviéndolas pegajosas, negras y de aspecto gótico. Si hay suficientes amontonados sobre el algodoncillo, notarás que menean el abdomen al unísono, creando una ola pulsante de cuerpos naranjas. Para ellos no basta con darse un festín y mancillar las hojas: también deben bailar sobre el cuerpo de su anfitrión.

No verás a los pulgones haciendo twerking en hemp dogbane. Los insectos parecen saber con qué miembro de la familia Apocynaceae no conviene meterse. Las flores son otra historia. Son blancas y modestas, pero su fragancia no lo es. Llena la brisa de verano como un gran anuncio luminoso, invitando a multitudes aladas y zumbantes a darse un banquete de néctar y polen, que no son venenosos.

Es una lección importante. Hemp dogbane no existe para matar, simplemente pone límites. No alimenta a las hordas que sostiene el algodoncillo común, pero sí se digna a hospedar las larvas de un par de especies que no podrían existir sin ella, incluido el escarabajo del dogbane. Incluso puede ser magnánima con los humanos. Las mismas hojas y tallos que podrían matarnos si los comemos fueron aprovechados por pueblos indígenas de América del Norte durante siglos para obtener fibra con la que hacían cuerda y tela para ropa.

Hacer buena cantidad de cuerda solo es posible con gran cantidad de plantas. Por suerte, hemp dogbane es tan vigorosa como tóxica: se propaga por clones que brotan de raíces rizomatosas que se extienden bajo tierra. Por su naturaleza agresiva, rara vez se cultiva. Se establece sola. Crece en zonas poco cuidadas de Sunset Park y, si se corta, rebrotará con vigor, convirtiendo cada tropiezo en regreso (otra lección que puede enseñarnos). Se adueña de lotes vacíos, brotando entre grietas y escombros, y se bate con la artemisa (mugwort), otra habitante de los espacios descuidados. La artemisa es una especie invasora que sí es un azote: se apodera de cualquier sitio donde pega el sol, incluidas grandes extensiones de Bush Terminal Park, pero incluso allí hemp dogbane le pisa los talones. A veces hasta la derrota, abriéndose paso a codazos en el mosh pit de plantas que crecen en zonas inaccesibles del parque. Ojalá pudiera hacer que la artemisa cayera fulminada, como ha hecho con tantos de sus enemigos, pero recuperar un terreno nunca es fácil. Si alguna planta es lo bastante vigorosa y feroz para lograrlo, ésa es hemp dogbane.