María’s Bistro Mexicano celebra 19 años en Sunset Park

Staff

María’s Bistro Mexicano celebra 19 años en Sunset Park
Freddy y María Nacipucha, casados por más de 33 años, celebran casi dos décadas en Sunset Park.

Entre las calles 38 y 39 sobre la Quinta Avenida, justo al inicio del corredor comercial principal de Sunset Park, María’s Bistro Mexicano ha mantenido su lugar por casi dos décadas. Cuando María y su esposo, Freddy Nacipucha, abrieron el restaurante, no había mucho en la cuadra. El negocio se sentía como una apuesta.

"Estamos cerca del cementerio. Era un reto", dice María.

Las puertas se mantenían abiertas de 11:00 a.m. a 10:30 p.m. de domingo a jueves, y hasta medianoche los fines de semana. "Respetábamos ese horario aunque no hubiera nadie", recuerda María. "Fue muy difícil levantar a María’s, pero gracias a Dios los clientes han hecho el restaurante."

Cuando María llegó a Nueva York desde Puebla, México, no pensaba en tener un restaurante.

"Siempre tuve en mente ser doctora, enfermera, cualquier otra cosa, menos abrir un restaurante mexicano", dice. Pero la vida tomó otro rumbo.

Conoció a Freddy en un club nocturno en Manhattan hace más de 33 años. Poco después se casaron y comenzaron a construir una vida juntos.

La oportunidad en la Quinta Avenida llegó por medio del primo de Freddy, y juntos decidieron arriesgarse.

"Al principio era muy difícil", cuenta María. "Era muy peligroso. Yo tenía un bate de béisbol detrás del bar, y cuando veía personas sospechosas tocaba la campana y salía el chef con cuchillo".

Ahora se ríe, pero asegura que las cosas han cambiado. "Nos sentimos con la libertad de abrir hasta medianoche con clientes adentro. La gente ha hecho de María’s un lugar especial."

Algunos clientes han frecuentado el restaurante durante casi los 19 años.

"He visto niños crecer aquí, desde bebés en cochecito hasta jóvenes adultos", dice. "Un niño llamado Moisés celebró sus siete años aquí y me pidió que me sentara a su lado. Eso fue muy especial."

Otros han celebrado quinceañeras, bodas y fiestas familiares en el restaurante. "Los clientes me dijeron que sin mí, María’s no era lo mismo. Eso me llenó el corazón", afirma.

María y Freddy criaron a sus tres hijos—Cristian, Natalia y Eliza—trabajando en el restaurante.

"Les enseñé a hacer bebidas, cocteles, y trabajaban de meseros, bussboys, cocineros", dice María. "Siempre les hablaba claro: si van a trabajar aquí, deben cumplir. Y si no les gusta, no es obligación. Cada persona tiene que disfrutar su profesión."

Actualmente, la familia también maneja otro restaurante, Siempre, en la Tercera Avenida en Gowanus, dirigido por su hijo Cristian. "Nuestra familia trata de estar unida, de cocinar juntos, de disfrutar", dice María.

Aunque Sunset Park ha cambiado—más restaurantes, nuevas comunidades, ritmos diferentes—María se mantiene firme en sus valores fundamentales: constancia, tradición y respeto hacia las personas que atiende.

Su platillo favorito, el mole poblano, es un clásico de Puebla que perfeccionó junto con su madre y el chef. "Cocinamos el mole por cinco horas. Es un plato que cuidamos mucho", explica. Otros favoritos de los clientes incluyen el molcajete norteño, servido en piedra volcánica con carne, pollo, chorizo, cebollitas cambray, tortillas, arroz y frijoles.

El chef Luciano trae especiales de fin de semana y platos de temporada para mantener fresco el menú. "A veces son bebidas nuevas, otras veces aperitivos", dice María. "Siempre intentamos algo diferente para no aburrir al cliente."

Sin embargo, algunas cosas no cambian nunca.

Las puertas aún abren puntualmente a las 11. El mole sigue hirviendo suavemente. María sigue estando presente. "Trabajamos nuestras propias recetas, nuestras propias bebidas, sin copiar a nadie", asegura.

Cuando se le pregunta si siente competencia de camiones de comida u otros restaurantes, María niega con la cabeza. "No. Nunca lo he sentido como competencia. Todos venimos con ganas de trabajar y cumplir un sueño. Lo respeto mucho."

Aunque María vive en Bensonhurst, dice que Sunset Park es donde más ha crecido. "Sunset Park para mí significa logros, sueños, bendiciones", comenta. "Me he llenado de cosas muy bonitas aquí."

Mientras María’s Bistro celebra su aniversario número 19 este agosto, María planea música y especiales para conmemorar el día. Pero el mayor regalo, dice, es la comunidad que ha crecido junto a ella. "Ellos son quienes construyeron este lugar. Eso nunca lo olvidaré".