Mi casa es su casa, sobre todo en Navidad

A medida que se acerca la Navidad, la diversa comunidad de Sunset Park se prepara para las fiestas de muchas maneras, con celebraciones que reflejan la rica herencia cultural del vecindario.
Desde la perspectiva hispana, esta época del año ha sido siempre una llamada al acercamiento con los seres queridos, la contribución a negocios de amigos y conocidos, y los regalos a los más pequeños y mayores de la casa. Cocinar en familia, los mantecados de postre y las sobremesas con café, chocolate o licor son algunos de los recuerdos icónicos. Como española, recuerdo a mis vecinos construyendo juntos el belén, el olor a pino y abeto en las casas por los árboles decorados y el calor del hogar en todos los sentidos, incluso en las tiendas y barberías.
Tanto en los negocios como a nivel personal, las Navidades son un momento clave de reuniones en familia y con amigos, y también de números desde la perspectiva económica. El clima político actual y el miedo en las calles por la presencia de ICE han hecho que muchas personas de diferentes ocupaciones se planteen cómo afrontar la mejor época del año para el consumo, en un momento en que muchos dueños de negocios dicen que las ventas han bajado y los vecinos se quejan del aumento de los precios.
Diferentes tipos de negocios se preparan de cara a las fiestas de forma distinta, pero todos tienen en común las celebraciones de la Navidad desde las raíces hispanas que nos unen.
Lisset tiene 41 años y es venezolana. Llegó a Nueva York hace 10 años y, aunque la mayoría del tiempo lo pasa en Queens, donde vive, asegura pasar por Sunset Park durante las Navidades para comprar dulce de lechosa y marquesas locales, dos de los postres más tradicionales en Venezuela por estas fechas. “Para mí las Navidades son en familia, y aunque en Nueva York una está todo el rato trabajando, se hace un hueco para celebrar. Los venezolanos estamos de buen festejo, sobre todo por los más pequeños”, dice. Como inmigrante, asegura tener un pie en la tierra para no olvidarse de la realidad en cuanto a lo volátil de la situación para las minorías y, especialmente en estas fechas, aferrarse más al valor humano que al material.
Entre las ocupaciones que viven más de cerca las fiestas está la hostelería. Ubicado en la Quinta Avenida, Sabor de Colombia, restaurante y panadería, se caracteriza por su carácter familiar y su gusto por los menús bien hechos. Sandra Valencia es la dueña del restaurante y nos cuenta cómo viven las Navidades entre comidas, reservas y los deseos de que todo esté preparado. “Lo más importante es que el equipo quiere hacer sentir a nuestros clientes que están en familia”.
En cuanto al menú del restaurante, la dueña hace énfasis en ofrecer lo que los comensales buscan: platos colombianos, música, decoración navideña y, a fin de año, postres tradicionales como natilla y buñuelos de queso. “Trabajamos en estos platos para que la gente se sienta como en casa”, dice Valencia.
Sonia Castillo, a cargo de la tienda de ropa y regalos mexicanos Novedades Sonih-Mex, nos cuenta cómo vive las fiestas. “Ahora ya sacamos todo lo navideño y empezamos a festejar desde el 16 de diciembre haciendo novenas que van hasta el día 24”. Ese es su relato de cómo se viven las fiestas en la cultura mexicana. “Lo más importante es la posada, pasando con rezos por el Niño Jesús en cada casa, y después el arrullo del Niño Jesús”.
Sonia asegura que, a pesar de vivir las fiestas con intensidad, este año la situación de incertidumbre y miedo que ella atribuye a la administración de Trump está cubriendo los preparativos con un cierto velo negro.
“Todos los ámbitos y todos los negocios están afectados”, nos cuenta José, dominicano de nacimiento y parte integral de la familia de la barbería Corte Perfecto. Para él, “recibir al cliente con buena cara es fundamental”. En la barbería aseguran ser una familia y celebran las Navidades en casa de uno de los miembros cada año. A pesar de las dificultades, José nos dice que el trabajo habla por sí solo en la barbería y que él es positivo con el año entrante.
Las barberías son algunos de los espacios de reunión más vivos de cada barrio. Largas conversaciones se mantienen siempre en el interior de los salones de belleza de mujeres y hombres mientras se preparan para las Navidades.
En Faded Brooklyn se preparan para la Navidad con actitud positiva ante todo. Coquito y alcapurrias están presentes cada año para celebrar entre las y los trabajadores de la barbería. Con un personal tan diverso como experto — puertorriqueños, dominicanos y nicaragüenses — aseguran que el cliente se encuentre seguro en sus manos. “Este año tenemos donación de juguetes para los niños”, dice Daiya, en la sección femenina del salón, Flawless Beauty Bar. A pesar de la situación actual con inmigración y la economía, los clientes no han disminuido en la barbería, según Daiya. Su compañero de trabajo Sami apunta: “The business stays with the community”.