El gimnasio celebra 20 años de la “dulce ciencia” en Sunset Park

Por encima del ruido de las obras y el tráfico de la Cuarta Avenida, y de los ladridos de Paws & Rec, se encuentra un refugio en segundo piso con su propia banda sonora: el clic rítmico de una bici fija, una campanilla electrónica que marca el inicio de los asaltos de sparring, el golpe seco del cuero sincronizado con el silbido de exhalaciones cortas.
De aire clásico y discreto, Ardon Sweet Science Gym (861 4th Ave, 2nd Fl) cumplió 20 años este mayo. La entrada en la planta baja está marcada por un letrero descolorido: dos peleadores que se unen para formar un símbolo yin-yang. Tras la puerta azul acero, una escalera larga y angosta recibe a las visitas; entrar al gimnasio significa primero comprometerse a subir los escalones.
“Cuando estás en el segundo piso, la gente lo piensa dos veces antes de subir”, dice con una sonrisa Greg Ardon, fundador y entrenador en jefe de Sweet Science.
Dedicado a la familia
Las primeras peleas de Ardon fueron en la cancha, no en el ring. Ex boxeador amateur y campeón estatal de kickboxing de Nueva York, luego ganó un título nacional de Muay Thai en la WKA. De niño se metía en broncas durante los partidos de fútbol. Su mamá, Ester, fan de Bruce Lee y de las películas de kung-fu, lo encaminó a las artes marciales para mantenerlo alejado de problemas.
“Le debo mucho a mi mamá. Falleció hace año y medio en un accidente y eso me rompió el corazón. Hasta hoy, la extraño todos los días.”
Su formación abarca Fu Jow Pai (Garra de Tigre), Wing Chun, Muay Thai, grappling y boxeo, pero otra voz familiar marcó su rumbo: su abuelo Moises Ardon, quien lo animó a abrir un gimnasio y compartir lo que sabía. Ardon abrazó la idea.
“Me encanta entrenar y si tengo un lugar donde puedo enseñar, puedo entrenar todos los días, cuando yo quiera”, dice Ardon. “Así fue como pasó.”
Un par de guantes de bronce corona una placa sobre su pequeña oficina de esquina, dedicando el gimnasio a Moises. Alrededor cuelgan carteles enmarcados de campeones de Golden Gloves que se formaron aquí: Dominique James, Moses Johnson, Walter Velazquez, Sascha Machenzie y William Whitt.
Con los años, Ardon también ha trabajado con profesionales de élite, como Yuri Foreman, el rabino que ganó el título mundial superwélter de la WBA, además de David Telesco, Armin “The Bosnian Prince” Mrkanovic, Angel Garcia, Juan Villalobos y Bakhtiyar “Bakha Bullet” Eyubov, quien actualmente alista su regreso profesional.
Muchos otros que pasaron por estas puertas encontraron refugio frente a los riesgos de la calle. Cuando retiraron el ring de la Police Athletic League de Sunset Park y el programa cerró, Ardon recibió a los chicos pudieran o no pagar.
“Muchos de ellos llegaron conmigo y los recibí con los brazos abiertos. Y, créelo o no, algunos de los que vinieron aquí ahora tienen sus propios gimnasios”, dice Ardon. Uno de ellos, Argenis Arce, fundó Sweatbox Brooklyn en la Calle 46, abajo de la Tercera Avenida.
“Este gimnasio es buenísimo”, dice Cliff Pacheco, detective retirado de la NYPD y boxeador de la división máster de larga trayectoria. “Y lo mejor de este lugar, y cualquiera que te hable del gimnasio estará de acuerdo, es que somos una familia.”
Formando a la próxima generación
Pacheco, hoy de 55 años y ya sin pelear, nació y creció en la Calle 36 y trabajó la zona como policía de barrio. Sigue entrenando con regularidad en el gimnasio, animando y corrigiendo a los más jóvenes.
Ha visto pasar a muchos peleadores, pero los que se quedan tienen hambre de esto. “Lo traen en el corazón; lo traen en la sangre”, dice Pacheco. “Se les nota el impulso.”
Cita como ejemplo a Ben Land, tricampeón amateur y recién graduado de Temple University.
“Entré a este gimnasio a los 18, y fue una etapa de transición para mí”, dice Land. “En ese momento no tenía idea del hombre en el que quería convertirme.”
Entrenar aquí, dice, le permitió poner sus prioridades en orden y bloquear el ruido del exterior. Land ganó su primer título en 2023 en los Nacionales de la WKA, una prueba de fuego con siete peleas en dos días.
“Recuerdo que mi cuerpo quedó completamente destruido, pero fue, honestamente, uno de los momentos más felices de mi vida”, dice Land.
Luego obtuvo campeonatos de Muay Thai y kickboxing en el Arnold Classic, en el torneo de la Global Association of Mixed Martial Arts. El camino no fue lineal. Tuvo derrotas y dudas sobre si podría ganar a un nivel más alto. Ahora busca debutar como profesional en un par de años y atribuye gran parte de su crecimiento a Ardon.
“Greg ha estado conmigo todo este tiempo, siempre echándome porras y ayudándome a ser la mejor versión de mí mismo”, dice Land. “Siento que me ha hecho ser más la persona que quiero ser y que, al despertar, puedo verme con un nivel de orgullo que antes no tenía.”
Mirando al futuro
Con las rentas al alza, Ardon no sabe cuánto tiempo más permanecerá el gimnasio en su ubicación actual. Es tajante en no subir precios. Hoy, las clases ilimitadas para adultos cuestan $225 al mes y las clases infantiles, $160. También hay descuentos para fuerzas del orden y estudiantes, así como pases mensuales de $125 para usar el gimnasio sin clases.
“La renta está dura, así que es complicado”, dice Ardon. “Ya veremos cómo pinta el futuro. Si me tengo que mudar, me mudo, y estoy seguro de que todos me seguirán. Son buena gente; saben lo que tenemos.”
Mientras tanto, observa cómo el vecindario sigue cambiando, con más condominios, más departamentos nuevos y mucha gente que llega.
“Algunos dicen que es malo, otros que es bueno; yo me dejo llevar”, dice Ardon. “Yo recibo a todos.”
De kínder a octogenarios, Ardon acepta todas las edades. También deja claro que no importa el idioma que hables.
“Me gusta enseñar lo que hay que hacer, pero también me gusta mostrarlo para que me sigan”, dice Ardon, quien procura adaptarse a sus alumnos en lugar de obligarlos a adaptarse a él. “El idioma no importa. El lenguaje corporal lo entiende cualquiera.”
En septiembre, Ardon tiene tres peleadores de Muay Thai programados para Battle in the Basement 17 en Church Street Boxing Gym (Manhattan) el sábado 13 de septiembre. El viernes 19 de septiembre, habrá peleadores del gimnasio en Warriors Cup 72 en Melrose Ballroom (Queens).