Brooklyn United gana dos divisiones en el campeonato juvenil de la Liga Mexicana

El domingo pasado, Bush Terminal Park se llenó de familias y amigos para el Campeonato Juvenil de la Liga Mexicana. Carpas portátiles rodeaban la cancha, con comida, bebidas y los gritos de aliento —y también las discusiones sobre las decisiones arbitrales. Los seguidores llegaron no solo de Sunset Park, sino de todo Brooklyn y otros barrios, convirtiendo el día en una verdadera convivencia comunitaria.
Brooklyn United se coronó en las divisiones U-9 y U-11. Inter United se llevó la U-13, Sethlow conquistó la U-15 y Brooklyn Elites la U-17.
Muchos jugadores coincidieron en que los equipos rivales fueron duros, aunque los marcadores reflejaron otra cosa.
“Eran buenos, a veces sí nos pasaban,” dijo Adrián, que ayudó a Brooklyn United a ganar 5–0. “Pero teníamos que hacer lo que había que hacer: no dejarlos pasar o por lo menos sacar el balón.”
Sethlow también presumió su portería en cero, con su arquero Brayant destacando el esfuerzo colectivo.
“Yo no pude hacerlo sin mi equipo,” dijo Brayant. “Confío mucho en ellos y eso es lo que hace que un portero sea bueno.”
Gladys Espinosa, vecina de Sunset Park y entrenadora de Sunset United, que obtuvo el segundo lugar, resaltó la entrega de sus jugadores.
“Para ellos, ganar hoy significa todo,” dijo Espinosa. “Le echaron ganas en los entrenamientos, lucharon para llegar hasta aquí.”
Brooklyn United, que juega en varias ligas en Brooklyn y ya ha ganado varias medallas, sumó otro logro a su historial.
Julio Cantor, servidor en la iglesia San Atanasio en Bensonhurst y abuelo de varios jugadores de Brooklyn United, dijo que para él el día fue mucho más que fútbol.
“Venimos a celebrar la jugada de los niños. Todos tenemos comida, algo para compartir. Estamos juntos como una familia. Me siento orgulloso porque estos niños son el futuro de nuestro país, por eso tenemos que apoyarlos,” dijo Cantor.
Jeanette, jugadora de la división de adultos de Brooklyn United y madre de una defensora del equipo U-9 dirigido por el coach Eric, describió al club como una familia extendida.
“Estoy muy feliz. Mi hija tiene otra medalla que llevarse,” dijo Jeanette. “Le agradezco al entrenador y me da gusto que la animara a entrar al equipo.”
Irving Vaquero, abuelo de jugadores de la liga, contó que aunque siempre fue basquetbolista, ahora se ha entregado por completo al fútbol porque es el deporte que eligieron sus nietos.
“Esto lo es todo para mí,” dijo Vaquero.
El coach Geovani de Inter USA celebró con emoción la victoria 5–2 de su equipo, aunque atribuyó el triunfo a lo básico.
“Los muchachos hicieron el trabajo que tenían que hacer,” dijo Geovani. “Todo salió como lo planeamos y con un buen resultado.”
Su hijo, lateral izquierdo del equipo y también llamado Geovani, solo tuvo una cosa que decir antes de salir corriendo por la pizza del festejo: “¡Somos campeones!”