Centro de personas mayores de la Octava Avenida de la BCA celebra su 32.º aniversario

La Asociación China-Americana de Brooklyn (BCA, por sus siglas en inglés) celebró recientemente el 32.º aniversario de su centro para personas mayores de la Octava Avenida con un “Banquete de la Longevidad” en el restaurante New Phoenix Seafood, ubicado en la calle 65 y la Novena Avenida. Cientos de socios mayores, líderes comunitarios y funcionarios electos asistieron al evento.
Además de conmemorar más de tres décadas de logros, la asociación destacó la importancia de ofrecer servicios para adultos mayores a nivel local, agradeció a sus miembros y voluntarios por su apoyo y prometió seguir ampliando sus programas para atender las necesidades de las personas mayores en distintos vecindarios.
Tres décadas de raíces comunitarias
Según el presidente de la BCA, Paul Mak, la organización se fundó en 1988 y, con el apoyo de voluntarios y miembros de la comunidad, abrió su primer centro para personas mayores en la Octava Avenida de Sunset Park en 1993. En los últimos 30 años, la BCA ha seguido creciendo y ha establecido otros centros en la Sexta Avenida, en la avenida U de Sheepshead Bay, en la avenida 20 de Bensonhurst y en Dyker Heights, para atender a un número cada vez mayor de adultos mayores.
Actualmente, la BCA ofrece servicios diarios a más de 600 personas mayores en todos sus centros, brindándoles espacios para socializar y convivir. Entre sus actividades se incluyen comidas en grupo, asistencia con solicitudes de beneficios y subsidios, clases de inglés y computación, talleres de arte y manualidades, ejercicios físicos y revisiones de salud gratuitas. Cada centro ofrece una amplia gama de programas que animan a los adultos mayores a mantenerse activos, relacionarse con otros y fortalecer su vida comunitaria.
Arte y recreación como servicios clave
La señora Lin, quien ha trabajado con la BCA durante 15 años, explicó que las actividades culturales y recreativas son especialmente importantes para las personas mayores de hoy. Muchos acuden al centro para jugar cartas, hacer ejercicio, leer el periódico o asistir a charlas sobre salud con sus amigos. “También les ayudamos a conocer más sobre la cultura estadounidense y sobre cosas importantes para vivir aquí”, comentó.
Señaló que muchos adultos mayores se aislaron después de la pandemia de COVID-19, ya que se acostumbraron a quedarse en casa durante el confinamiento. “Ahora los animamos a salir de nuevo y volver a convivir con la gente; eso realmente beneficia su salud física y mental.”
Agregó que muchos también colaboran como voluntarios en los centros, ayudando con la decoración y los preparativos de los eventos. “Nos consideran su familia, como si fuéramos parte de ellos.”
Disfrutando sus años dorados
Con 102 años, el señor Ng es el participante de mayor edad en todos los centros y uno de los miembros fundadores de la BCA. Recordó: “En aquel entonces casi no había fondos. Solo teníamos unos pocos voluntarios y el centro empezó con dos mesas, hasta convertirse en lo que es hoy.” Aunque ahora tiene movilidad y audición limitadas, sigue visitando el centro con regularidad. “Cuando tengo tiempo, voy a tomar té. Veo al señor Mak por lo menos una vez a la semana.”
La señora Lin Zhendi, de 95 años, disfruta de las clases de canto del centro, donde redescubrió una pasión que no pudo desarrollar cuando era joven. Se enteró del centro cuando alguien la invitó mientras hacía ejercicio en el parque. Tras perder a su esposo en sus 70s, encontró consuelo conversando con sus amigas allí. “Llevo décadas asistiendo y he hecho muchas amistades”, comentó entre risas. “Una vez iba caminando con mi hija y nos encontramos a varias personas que conocía. Ella me dijo: ‘¡Mamá, todo el mundo te conoce!’”
“Un adulto mayor me contó que empezó a participar en las actividades de la BCA cuando llegó a Estados Unidos en 1988, y ahora sus hijos y nietos también se benefician de nuestros programas”, dijo Mak. “A medida que crece la comunidad china en Brooklyn, esperamos abrir otro centro para personas mayores en el futuro, para atender las necesidades de los adultos mayores en diferentes zonas.”