Mochilas, tareas y nuevos comienzos en Sunset Park

Rocío Gómez

Mochilas, tareas y nuevos comienzos en Sunset Park
Los estudiantes de Sunset Park regresan a las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York el jueves 10 de septiembre, primer día del ciclo escolar 2026-2027.

Septiembre significa vuelta a clases, chaquetas ligeras y el comienzo de un nuevo ciclo escolar.

A finales de agosto empieza la cuenta regresiva para los estudiantes. Recuerdo que, de pequeña, miraba el mar desde la playa durante las vacaciones y deseaba que el verano nunca terminara. Ese también es el deseo de muchos niños y niñas de Sunset Park. A los atardeceres cada vez más cortos se suman los preparativos para volver a clases.

La ropa nueva y los uniformes sustituyen a los flotadores, trajes de baño y juguetes de playa, mientras regresan las mochilas y los útiles escolares. Para los padres, el ciclo trae el estrés de un nuevo comienzo, el gasto que implica y la planificación necesaria para todo un curso.

Leticia tiene un hijo y una hija en edad escolar. Su hija es casi adolescente, "lo que supone una mayor dedicación en muchos sentidos. A los 12 años, las tareas son más exigentes y una madre tiene menos tiempo para descansar si está haciendo su trabajo de mamá", dijo Leticia.

"Yo quiero que este año no me manden tanta tarea", dijo Ernesto, quien pasará a sexto grado. Junto con su hermana y su madre, Rita, se preparaba para el nuevo curso cerca de Industry City.

"Vinimos a Marshalls para empezar a prepararles la ropa para el nuevo curso", dijo Rita. Uno de sus mayores desafíos es estar al día con las tareas de los niños y las del hogar. "Toda esta ropa nueva en nada ya se hace vieja, y hay que lavar y ordenar todo el tiempo. Los padres no tienen tiempo de aburrirse. Aunque es cierto que el tiempo que pasan en la escuela es tiempo que yo tengo para mí."

El trabajo que implica la educación de los niños también se comparte con los maestros y otros miembros del personal escolar. Emma es responsable de asistencia en la P.S. 24, en la calle 38.

"Es muy importante mantener una buena asistencia de los niños en edad escolar", dijo. Para Emma, uno de los mayores logros de los padres es ayudar a que los niños desarrollen disciplina con las tareas y la puntualidad. Esos hábitos pueden continuar en la secundaria, la universidad y la vida laboral. "Al final, es cuestión de organización."

Evelin estaba de compras con su hija menor, la más pequeña de seis hermanos. "Ella va a pasar a quinto grado. Las cosas de la escuela se van haciendo más difíciles." Desde su punto de vista, está bien que los niños sepan que las vacaciones terminan "y que hay que afrontar responsabilidades. Yo creo que la vuelta a clases los prepara para eso y los ayuda a tomar conciencia."

Mar Alvarez es la jefa de administración de la P.S. 958, en la Quinta Avenida. Si alguien sabe de organización es ella, pues el trabajo administrativo es vital para una escuela pública.

"Yo sufro casi más que los estudiantes con la vuelta a clases", comentó al Sunset Post entre risas. "Todo lo que nadie sabe recae, en cierto modo, bajo mi responsabilidad. No puedo permitirme no saber, porque muchas familias dependen de mí y de mis indicaciones."

La coordinación entre las escuelas y los padres, así como una buena organización dentro de las propias instituciones, es uno de los temas más comentados entre las familias cada ciclo escolar. Todos quieren que sus hijos sobresalgan, pero las familias no siempre reconocen cuánto apoyo necesitan en casa los niños en edad escolar.

Stephany es coordinadora de padres en P.S. 172 Beacon School of Excellence, ubicada en 825 Fourth Ave., una escuela pública de Sunset Park reconocida con el premio National Blue Ribbon. Contó que uno de los desafíos más importantes de la vuelta a clases son las listas de espera.

"Nosotros tenemos la primaria llena. Lo que hacen los padres es inscribirse en las listas de espera de las escuelas públicas de Nueva York por medio de MySchools", dijo.

Según Stephany, el currículo de la escuela se centra en las matemáticas aplicadas y, sobre todo con los más pequeños, en enseñarles independencia. Eso requiere maestros que ayuden a los niños a desarrollar sus habilidades sociales.

Erminia es madre de dos niñas que asisten a esta escuela. "La recomiendo porque los maestros se aseguran de dedicarle a cada niño el tiempo que necesita", dijo. "Se esfuerzan para que todos los estudiantes lleguen al mismo nivel."

Sus hijas tienen 8 y 6 años. "Nos quedamos con ganas de un verano mucho más largo", contó Erminia. "La mayor quiere más vacaciones; la pequeña ya está lista para volver a clases."

Para Jade, integrante del personal de la P.S. 169 que habló con el Sunset Post durante su descanso, volver a la escuela después de un verano húmedo y caluroso en Nueva York también ayuda a que los niños se mantengan enfocados y alejados de otros problemas en la calle.

"Los niños tienen que ir a la escuela", dijo Jade. "Es la forma en que padres e hijos asumen sus responsabilidades y dejan que los niños evolucionen con libertad."