La trastienda de la Navidad en las casas hispanas

El nuevo año ya comienza y, para muchos, los nuevos propósitos son una responsabilidad. En las casas hispanas, sin embargo, la responsabilidad viene con quién comprará el roscón para el Día de Reyes y, si hay suerte, quién sacará los mejores regalos.
La tradición de la rosca de Reyes viene de la antigua Roma y tiene un origen ancestral. En ese tiempo, durante las Saturnales, se horneaban panes dulces con un objeto oculto que coronaba a un “rey” por un día. Esta tradición fue adoptada por el cristianismo, evolucionó en Europa (Francia y España) y llegó a México durante la Colonia, adaptándose con sus simbolismos actuales.
Describimos la rosca, de forma ovalada o redonda, como la forma de una corona. Representa el amor de Dios y la búsqueda de los Reyes Magos. Las frutas simbolizan las joyas de las coronas, y el niño escondido representa al Niño Jesús ocultado de Herodes.
Tanto los roscones como las tradiciones difieren de un país a otro.
De acuerdo con la tradición mexicana, quien encuentre al Niño Jesús debe “cuidarlo” hasta el Día de la Candelaria (2 de febrero) en México. En España, quien encuentra la moneda o pieza dura es el rey por un día, y le toca pagar la rosca.
La forma oficial del “Roscón de Reyes” es una pieza de panadería tradicional elaborada con masa dulce, adornada con rodajas de frutos secos o cristalizados y aromatizada con agua de azahar.
El 6 de enero, o Día de Reyes, se celebra en España y Latinoamérica, y también en otros países de habla hispana como Filipinas, Cuba y República Dominicana.
En Sunset Park, las pastelerías y panaderías hispanas difieren también en cuanto a la forma en la que hacen su roscón y otros postres navideños. En Don Paco Lopez, en la Cuarta Avenida, cuentan con 34 años de experiencia y Paco, el encargado, nos relata cómo este año esperan una bajada en las ventas por el miedo en las casas y también en los bolsillos de sus clientes. Según él, cuentan con el apoyo de otras comunidades, no solo la mexicana.
“Abrimos las puertas a todo el mundo. Recibimos llamadas de muchas partes de Nueva York, New Jersey, upstate para el Día de Reyes”.
Su rosca de Reyes está hecha con productos 100% mexicanos. Sin embargo, el acitrón, un dulce tradicional, es ahora prohibido por el gobierno mexicano y definitivamente difícil de conseguir con la nueva administración.
“Nuestra clientela es muy amplia. Todo el mundo es bienvenido y eso es lo que ha hecho el negocio tan duradero”.
La celebración del Día de Reyes, abreviación de El Día de los Reyes Magos, es el 6 de enero. La noche anterior, los niños escriben una carta a uno de los reyes con lo que quieren recibir (parecido a la tradición de Santa Claus), y dejan en las ventanas agua y comida para los camellos de sus majestades, los reyes.
“En la mañana del 6 de enero ya se puede ver la línea con la gente esperando desde muy, muy temprano”, nos comenta Juan, encargado de compra y productos en la panadería Mi México Pequeño, en la Quinta Avenida.
En las calles de Sunset Park huele a pan dulce recién horneado el Día de Reyes. Diferentes panaderías con diferentes localidades festejan este día, pero cada una aporta su personalidad a la rosca de Reyes. “Como segunda generación, yo he sido el responsable de evolucionar el negocio”, nos dice Alfredo, el hijo mayor de Silvia Torres y cabeza ahora en la panadería La Flor de Izucar, en la Quinta Avenida. Asegura que usar solo ingredientes naturales en el roscón y la presencia online han hecho su rosca de Reyes una de las más conocidas en Nueva York.
Aunque la situación económica le obliga a subir los precios, intenta estar siempre al lado del cliente. “Si el cliente no puede llegar a nosotros, nosotros llegamos a él”.
Con esta filosofía, las bakeries de Sunset Park dejan rastro mientras esperan que lleguen los Reyes.