En Sunset Cannabis, un hijo del vecindario levanta un negocio local

Brian Dentz

En Sunset Cannabis, un hijo del vecindario levanta un negocio local
Joe Alve, dueño de la primera tienda independiente de cannabis con licencia del estado de Nueva York en Sunset Park. Foto por Brian Dentz

Sunset Cannabis Company está en el lado más tranquilo de la Calle 55, a la vuelta de la bulliciosa Quinta Avenida, entre taquerías, boutiques de ropa y mercados. Tiene el orgullo de ser la primera tienda de cannabis con licencia del estado de Nueva York en Sunset Park, propiedad de Joe Alvz, nacido y criado en el vecindario.

La tienda cuenta con numerosas vitrinas negras y de vidrio llenas de tinturas, bálsamos, bebidas con CBC y THC, y vapeadores. Había productos a la venta con nombres como “Satan’s Cookies” y “Mac and Jelly”. En la parte trasera del local, detrás de un mostrador de vidrio en una tarde reciente de primavera, estaba Dani, de 23 años, quien creció en Sunset Park y lleva unos tres meses trabajando en la tienda. Con una sonrisa, orientaba a los clientes sobre los productos y les cobraba sus compras.

“Lo que más funciona para nuestra comunidad aquí son los pre-rolls”, explicó Stephanie, esposa de Joe y asesora del negocio. Desde que abrió en septiembre de 2025, el negocio ha tenido un aumento constante de clientes “orgánicos”, como los describe Joe. Solo en las últimas semanas se activó el sitio web, y pronto esperan tener funcionando el sistema de comercio electrónico, mientras manejan los muchos aspectos de “cumplimiento” que implica este negocio.

“La gente a la que yo atendía cuando tenía 18 años, ahora vienen sus hijos adultos, y llegan con su papá”, dijo Joe con asombro. Los clientes varían en edad y origen. Muchos adultos mayores entran a la tienda a comprar cannabis, dice Joe. Además, como no hay tiendas de cannabis con licencia en el vecino Borough Park, según Joe también frecuentan el local judíos ortodoxos.

Para Sunset Cannabis Company es importante que todos los productos estén analizados por su pureza y debidamente etiquetados. “Si puedo evitar que alguien sufra una sobredosis por algo adulterado en su marihuana, entonces estamos sirviendo a la comunidad”, explicó Stephanie.

Joe recibió su licencia de cannabis como parte del programa CAURD (Conditional Adult-Use Retail Dispensary) en 2023. Para calificar, los solicitantes debían haber sido afectados por la criminalización del cannabis y haber sido propietarios de al menos el 10 por ciento de un negocio elegible, además de controlarlo, y que ese negocio hubiera sido rentable durante al menos dos años.

“Yo cumplía con esos criterios por haber caído preso cuando era joven.” Joe creció en Sunset Park en las décadas de 1980 y 1990, cuando la gente llamaba al vecindario “Gunset Park”.

“Después de eso, no podía conseguir trabajo”, dijo Joe. “Con antecedentes por cannabis, nadie te quiere contratar. Fue muy difícil.”

En su juventud, Joe se metió de lleno en la cultura del skate y, según Stephanie, estuvo cerca de volverse profesional. La cultura del skate lo puso en contacto con la cultura de California y, con ello, con cannabis de alta calidad. Así pudo ayudar a introducir entre consumidores de Sunset Park variedades menos conocidas.

Joe también tiene un negocio exitoso de remoción de desechos, lo que fue el otro requisito que lo ayudó a calificar para la licencia CAURD.

Cuando le preguntaron cuándo empezó a fumar cannabis por primera vez, Joe respondió con una sonrisa: “Desde que nací, crecí con semillas de cannabis sobre la mesa mientras mi abuela armaba sus doobies.”

Joe creció en la Calle 52, y su abuela, conocida como Dori, vivía a solo unas cuadras, en la Calle 56. Él explicó que ella trajo desde Puerto Rico la cultura de fumar cannabis. Hace unos 20 años, contó Joe, Dori desapareció. Su madre le dijo que fuera a buscarla. Joe fue a la comisaría local y descubrió que la habían arrestado por cargos relacionados con marihuana.

“Ella sí que es una gansta”, dijo Joe entre risas.

Joe, padre de cuatro hijos y residente actual de Staten Island, pasa la mayor parte de su tiempo en Sunset Park, donde tiene sus negocios.

El programa CAURD fue una iniciativa de justicia social pensada para corregir los daños de la guerra contra las drogas. A pesar de esa intención, Joe describe la implementación de la regulación del cannabis en el estado de Nueva York como impredecible y, a veces, confusa. “Para los pequeños negocios, fue muy duro.” Describe la ansiedad de poder perder mucho dinero por la falta de claridad en el proceso.

Después de recibir su licencia CAURD, dijo que recibió muchas ofertas abusivas de inversionistas que querían asociarse con él y aprovecharse de su licencia. “Hay muchos tiburones allá afuera.”

Con el tiempo abrió Sunset Cannabis Company con financiamiento propio. Joe dice que se siente orgulloso de haber podido abrir la tienda en su viejo vecindario y de que sea un negocio propio, manejado sin inversionistas externos. Atiende a clientes locales y contrata a residentes del barrio.

Una tarde reciente, Jose Algera estaba en la tienda comprando algunos pre-rolls. Joe lo saludó por su nombre. Cuando le preguntaron por qué frecuentaba Sunset Cannabis Company, Algera respondió: “Me gusta la atención, el servicio al cliente.”